Nombrar a Antonio Martín en el Carnaval es hablar en mayúsculas de uno de los genios más importante que ha dado la...
|
imagen_grupo_enlabascula
05-03-2011
|
|
imagen_grupo_enlabascula
02-03-2011
|
|
imagen_grupo_enlabascula
26-02-2011
|
|
imagen_grupo_enlabascula
13-02-2011
|
Los componentes de la agrupación nos contaron ...
El Falla ya estaba a los pies de Antonio Martín antes de que se levantase el telón. Desde el gallinero se animó a que todo todos los que ocupaban su asiento en el teatro aplaudiesen la llegada de la comparsa. Y cuando se abre el telón, la locura. No la del Falla, sino la de los sombreros locos que representan este grupo que inicia su repertorio con un espectacular "punteao" de Pacoli. Ellos son locos, pero más locos son el resto de los que viven fuera de su mundo, por eso pide que si se tiene un sueño que nadie te despierte, y vívelo. El primer pasodoble, de una musicalidad preciosa, Martín habla a través del grupo, y dice que aunque lleguen copleros nuevos como Rivero, Bienvenido y Aragón, mientras que a él le queden fuerzas le seguirá cantando a Cádiz. El segundo a Cádiz y a la pena que le da la ciudad al verla con las fabricas cerradas y cientos de personas en la cola de paro mientras que el Gobierno se queda impasible ante esta situación. Los cuplés, el primero cuentan que a su niño le ha prohibido internet porque veía películas subidas de tono, pero un día quiso comprar entradas por internet, y cuando entró en el cuarto, su hijo estaba viendo otra película, y él le pidió dos entradas para esa película. El segundo, a Falete, que tenía problemas en el estómago y cuando fue al médico tenía 30 mineros dentro. Aunque la autoría es del Yuyu, aún no se ha notado el humor de este chirigotero en los cuplés. Simpáticos, pero no graciosos. El popurrí, los sombreros loco nos llevan a su mundo, donde está la felicidad, la gente construye castillos en el aire desafiando a la razón. Muy bonita la cuarteta en la que Alicia baila con los sombreros locos, que cantan como lo sienten "para sentirse gaditano, aunque las modas se impongan".
El cuento se abre para que los sombreros locos vuelvan a enloquecerse con Cádiz. La presentación, mucho mejor interpretada que en la fase de preliminares, "desata" también la locura en el teatro. El primer pasodoble sobre los traductores en el Senado. Tiran dinero en una "torres de babel", mientras que los andaluces están hartos del pasarlo mal y les piden que traduzcan "sin vergüenzas del Senado". El segundo pasodoble sobre la venta de entradas del Concurso. Se alegran que haya mucha gente de fuera de Cádiz que tenga la oportunidad de estar aquí, pero cuando no existía este modo de venta, el verdadero aficionado conseguía entradas. Y critica a quién trae a su gente en autobuses, porque el verdadero aplauso que vale es el de gallinero. El primer cuplé, sobre las películas 3D, y su tía de Bornos se puso las gafas mientras que veía una película porno le dijo que esa eran las gafas que quería para ver de cerca. El segundo cuplé, sobre un alijo de cocaína que llega a La Caleta, y cuando le ponen una caballa en la mesa, prefiere que se la desmenucen y que se la líe en un cigarrito. El precioso popurrí compuesto por Antonio Martín vuelve a enamorar, más incluso que en preliminares, ya que el grupo lo defiende con más fuerza y más rabia que la primera vez.
Presentación de estos locos de rabia y fuerza. A este grupo le falta sitio en el escenario para poder expresar todo lo que quiere contar en estos pocos minutos.
El primer pasodoble una crítica a la visita a España de Papa Benedicto XVI y echa en cara a la Iglesia todos sus "males". Gran ovación tras la interpretación. El segundo pasodoble cuentan la historia de un hombre que se ha enamorado de una mujer que tiene una hija, y aunque nunca lo llamará "papá", ni el pretende que lo haga porque ella ya lo tiene, la va a querer igual porque quiere también a su madre.
El primer cuplé sobre su primo que es muy cadista. Siempre va al fútbol y un día llegó antes de tiempo y se encontró a su mujer con un cubano en el sofá y ella le dice que no se lo esperaba, y él le contesta "que él tampoco esperaba que el Cádiz ganase". El segundo cuplé sobre las cofradías que están en crisis. El Santo Entierro va a incinerarlo, la Santa Cena va a da un tapeo, y al Cristo de la Cigarreras le van a poner parches de nicotina.
El popurrí muy correcto el de este grupo. Un cuento donde estos locos quieren vivir en un mundo donde no haya penas. Pero por algo que no puede remediar la locura es por las coplas, y aunque las modas impongan otros estilos, ellos cantan como lo sienten para sentirse gaditanos. "Y para ver lo que hay que ver, mejor estar loco".
La presentación, estos locos vuelven a hacer alarde de sus voces y demostrar que es un grupo compactado. El patio de butacas también se vuelve locos con ellos.
El primer pasodoble sobre los jóvenes que tienen que marcharse de Cádiz para buscar trabajo y poder tener una vida digna. El segundo pasodoble sobre las niñas que murieron en manos de hombres que las violan, y critican a los abogados que defienden a estos hombres, ellas se han convertido en estrellas y desde allí Mª Luz, Marta y tantas otras pueden recordarnos lo que han hecho a diario.
El primer cuplé sobre la ley del tabaco y sobre donde pueden o no pueden fumar. Cuenta que un hombre ni podía fumar ni "disfrutar" de su mujer por culpa de los niños, y una noche, su mujer le dijo que le echase uno, y se fumó un cigarro. El segundo, sobre la comparsa, las críticas que ha recibido, si abusan de 'El Pellejo', y ellos dicen que más abusa Nacho Vidal de "el pellejo" y nadie le dice nada.
El popurrí, de nuevo otro alarde de voces, donde ellos creen en la fe de los locos, que ven la vida de verdad, porque cogen con sus manos la luna. Se adentrán en el cuento en un país de maravilla donde nada es lo que parece, e invitan a la gente a soñar con ellos para que cada uno eche a volar su imaginación.

