Ya estamos en la semana más esperada, hemos pasado el periodo de
recogimiento y conversión con los viernes de ayuno y abstinencia, ayuno de
pecados, prefiriendo el pan de la Palabra, absteniéndose de no compartir y
del pecado. Cuyo interés es cambiar el corazón.
Estamos a horas del último día de cuaresma, lo comenzamos con la
bendición de las palmas y las ramas de los olivos. Describe el momento en
que Jesús de Nazaret entró triunfalmente en Jerusalén. La semana santa
comienza con el Domingo de Ramos de la Pasión Señor, que une el triunfo de
Cristo, aclamado como Mesías por los habitantes de Jerusalén y hoy en día
por el rito de la procesión de las palmas y el anuncio de la pasión.
Celebración bajo amenaza de lluvias, va a ser una Semana Santa de espera,
mirando al cielo con incertidumbre una y otra vez con la esperanza de ver un
cielo despejado y azul que nos acompañará en nuestros recorridos
disfrutando por calles de esta Semana Santa.
Hay quien dice que la lluvia es muy necesaria y no importa cuando venga y es
verdad, pero nunca llueve a gusto de todos. Y ahora seriamos muchos los que
estaríamos a disgusto. Los cofrades somos consciente de la necesidad de la
lluvia pues hemos tenido unos meses muy secos, pero por una semana más….
es tanta la ilusión, el trabajo y se hace tan largo el año.
Desde Noviembre me empezaron a decir que llovía a principio de Semana Santa,
que lo decían esos calendarios que elaboran basándose en personas expertas
del campo y que no fallan, desde noviembre vengo negándome y aún quedando
pocas horas sigo haciéndolo. En Cádiz con los vientos todo eso es relativo
y ahora que estamos más cerca estamos muy nerviosos esperando que un viento
venga y se lleve las nubes que se empecina en empañarnos estos días tan
especiales para los cofrades.
Este año vamos a disfrutar, va a quedar atrás los malos recuerdos de
estos dos últimos años, de Limpiar las lágrimas, aprender a ver con el
corazón que es donde nacen los sentimientos y vivir con aceptación todos
esos momentos de contrariedad, de emociones contenidas, tristezas expresadas,
vivencias de personas, emociones vividas ante la realidad que se afrontaba.
Así, como la vida misma, esperanzas, ilusiones, sentimientos mezclados,
tristeza, espera contenida, historias de personas, ilusiones malogradas.
Este año ya no, el sol busca un lugar para brillar en esta semana. Así
ocurre en la vida al igual que las nubes, el viento, la lluvia y sol tienen
su espacio, su tiempo su momento. Miremos al cielo para recibir al sol, pues
este es su momento, él sabe que en estos días es cuando puede brillar más
que nunca.