¿Cómo no nos va a saber a poco la Semana Santa a los gaditanos si apenas se
respira ambiente cofrade en la ciudad durante la Cuaresma? Siempre he
escuchado que a los verdaderos cofrades nos gusta más los prolegómenos que
la Semana Mayor en sí, y no le faltó razón al primero que lo dijo. Creo
que no soy la única que necesita aprovechar al máximo este tiempo
litúrgico para empacharme bien, sacar todo el jugo posible y aguantar así
los doce meses que hay que esperar hasta el próximo Domingo de Ramos.
Desde que empezó la Cuaresma me he tenido que ir todos los fines de semana a
Jerez o a Sevilla ante la ausencia del más mínimo ambiente cofrade en
Cádiz. Y no he sido la única, puesto que me he encontrado a muchos
gaditanos que buscaban fuera lo mismo que yo. A pesar de que se trata de una
reivindicación histórica, no sé a qué se debe esa falta de interés en
abrir las iglesias los domingos para que la gente pueda disfrutar de los
pasos prácticamente montados a estas alturas para la salida procesional y,
por qué no, de besamanos organizados para la ocasión. Aunque se suele
achacar al clero, no creo que éste sea el único motivo, ya que me cuesta
trabajo pensar que todos estén en contra de esta iniciativa. Más bien yo lo
vinculo a la falta de tradición y también al cansancio de las juntas de
gobierno, que ante la falta de colaboración de sus hermanos y las horas de
trabajo que ya de por sí requieren los preparativos de la salida procesional
prefieren no meterse en más berenjenales que los obligatorios.
El Consejo Local de Hermandades y Cofradías podría coordinar un turno de
besamanos, y estoy segura de que sería todo un éxito. Me consta que muchos
gaditanos se pensarían mucho salir de Cádiz si tuvieran algo que ver aquí.
Además, sería una buena opción para dar a conocer nuestra imaginería y
nuestro patrimonio al exterior. Se ha demostrado que los gaditanos están
deseando que haya actividades en la ciudad, y la muestra la hemos tenido el
domingo y el lunes, con los actos con motivo de la conmemoración del
bicentenario de la Constitución de 1812. Luego llegará el Viernes de
Dolores y no nos dará tiempo a asistir a todo lo que se convoca para esta
jornada, como si fuera el único día de Cuaresma. En fin… esto es Cádiz.