• De la cancha al despacho
    "Una visión objetiva del Cádiz Club de Fútbol, basada en la experiencia tanto en los terrenos de juego, como en la secretaría técnica amarilla"
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  • 11/11/2011 - 16:30

     

    La situación del Cádiz CF en el pasado verano era muy preocupante, hasta que llegó la opción de Quique Pina y su equipo para poner una cortina de esperanza en la alicaída afición amarilla.

    Esa esperanza de continuidad con un proyecto ilusionante, se circunscribe solamente a la primera plantilla, que en definitiva es la que puede marcar el rumbo deseado por todos. Pero que sucede con las estructuras de una institución que históricamente se nutrió de los jóvenes que se formaban en los escalafones inferiores, chicos nacidos en Cádiz o en las localidades de la provincia, que a edades muy tempranas conseguían dar el ansiado salto al primer equipo, incluso en la época dorada de los amarillos en la élite del fútbol español, cuando más jugadores lograron acoplarse de lleno en una plantilla de primera división.

    En estos momentos las cosas son diametralmente opuestas, el Cádiz B hace ya algunas temporadas no está dando el fruto apetecido y en esta última concretamente hay un desbarajuste total y absoluto. El proyecto deportivo que en un principio iba encaminado a la primera plantilla, se ve como también se inmiscuyen en el filial, con la llegada de jugadores aportados por el nuevo grupo que gestiona el club, creando una gran confusión en todo lo que respecta al grupo; Wilson Cuero, Mohamed, Valenzuela son algunos de los que llegaron de la mano del grupo de Pina, el último en llegar, es el hijo del mítico portugués Paolo Futre, Fabio, que llega para reforzar una plantilla de la que han desertado varios de los futbolistas que participaron en los partidos de pretemporada del primer equipo bajo las órdenes de José González; unos por falta de oportunidades, otros por no percibir remuneración o ser éstas muy escasas y teniendo abismales diferencias económicas, con lo que perciben los que llegaron de la mano de los gestores deportivos.

    Las estructuras están completamente rotas, el éxito del primer equipo, va directamente ligado a una restructuración de todas las secciones inferiores de un club que llevó con orgullo, ser comparado con las mejores canteras de España.